¿Por qué Apple no será lo mismo sin Steve Jobs? — August 28th, 2011
Apple, Innovación, Steve Jobs, Tecnología
Es difícil ser un visionario. Más difícil es que aparezca un visionario que concretamente tenga olfato para el mercado de la electrónica de consumo. Pero aún más difícil es que este visionario además coincida siendo el líder de una empresa como Apple.
Steve Jobs es un experto en entender las necesidades del consumidor. Es un apasionado del diseño y de la atención a los detalles, y de crear productos que enamoran. Demuestra pasión porque cree como nadie en su producto. Y es un especialista en marketing. No sólo vende un producto, sino que también vende la pasión que hay detrás de cada nueva pieza de tecnología identificada con la silueta de la manzana mordida.
Estos son los atributos que conforman la esencia de Apple, y estos valores perduraran en el tiempo. Apple los contiene, los ha heredado de su líder. Son valores que ya forman parte del ADN de la marca y formaran parte de la guía de estilo para todo nuevo producto que este por venir.
Pero hay algo de lo que Apple no podrá gozar eternamente: crear productos revolucionarios, reiteradamente. En los últimos años Apple no ha dejado de revolucionar, sonadamente. Lo ha hecho con el iPod, el iPhone, el iPad, el iTunes o la App Store entre otros. Y aunque no fuesen tan mediáticas, la apuesta en la interfaz gráfica de NeXT y en el ratón de Xerox también marcarían un antes y un después en la manera de entender el ordenador personal que hoy en día conocemos.
Apple no ha dejado de crear productos, servicios y tecnologías que son más que meros productos, servicios y tecnologías. Son puntas de lanza en la tecnología de consumo que se convierten en estándares de mercado y modelos de negocio que la competencia trata de imitar. Y gracias a ello la tecnología avanza.
Steve Jobs, y Apple, han dado lugar a ese tipo de momentos que cambian el rumbo de la historia. Y esto no es algo que pase cada día, aunque Apple nos haya tenido tan bien acostumbrados últimamente.
Esta por venir un tiempo de normalidad. Menos brillanteces tecnológicas. ¿Por qué? Principalmente porque hay cosas que no se pueden explicar. No se puede explicar la habilidad innata de acertar dando luz verde a unos proyectos por encima de otros. No se puede explicar cómo tener las ideas felices o los sueños reveladores que Steve Jobs haya podido tener a lo largo de su vida. Forman parte de su ADN, y del ADN de Apple sólo mientras Jobs este entre sus filas.
Valores como el diseño o el buen marketing se pueden estandarizar en forma de procesos o guías de estilo, pero desafortunadamente es imposible automatizar la capacidad inventiva o el instinto tecnológico de un iluminado como Steve Jobs. Y esto último ha sido precisamente el mayor activo de Apple en los últimos años. Inimitable.
Hace más de 60 años Henry Ford revolucionó la industria automovilística. Entendió las necesidades de mercado, creo estándares de fabricación que la competencia imitaría y lo supo vender como nadie en aquel entonces. 60 años después Ford es una empresa líder en automoción, aunque nadie ha sido capaz de volver a innovar como lo hizo Henry en su día.
Ojalá me equivoque y Apple no siga los pasos de Ford.
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